Compartinos en:

en English
$-USD
My account

Los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE) se han incorporado en todos los aspectos de nuestra vida diaria, proporcionando a la sociedad mayor comodidad, salud y seguridad, como así también facilitando la adquisición y el intercambio de información. Su producción y consumo aumentan en forma exponencial en todo el mundo, y sus tasas de renovación y tiempo de vida útil son cada vez más cortos.

​​

​​Las constantes innovaciones tecnológicas, unidas al aumento del consumismo, aceleran la sustitución frecuente de los AEE, por cuanto la generación de residuos derivados de éstos aumenta vertiginosamente en casi todos los países del mundo, constituyendo cada vez más una mayor proporción del total de los residuos generados por la sociedad.

​​

​​Sin embargo, en nuestro país los RAEE se gestionan de un modo que dista enormemente de las prácticas recomendables y ambientalmente adecuadas, con una gran parte de ellos que es enterrada sin ningún tratamiento previo, o siendo recuperados y valorizados parcialmente por particulares mediante métodos muy precarios y en un ámbito marginal.

​​

​​Teniendo en cuenta la peligrosidad que encierran para el medio ambiente aquellos materiales y sustancias con las cuales están construidos estos aparatos eléctricos y electrónicos, en caso que los mismos sean desechados a un cuerpo receptor sin tratamiento previo, es de destacar que la exposición directa o indirecta a estos contaminantes potencialmente pueden provocar serios daños a la salud en el corto o largo plazo.

Por otra parte, estos mismos contaminantes se incorporan al ecosistema bioacumulándose en la cadena alimentaria, tal el caso de los metales pesados.

​​

​​Es frecuente toparse con basurales a cielo abierto en los que se queman RAEE para extraer de ellos alguna fracción valorizable en el mercado de metales ferrosos y otros como el cobre y el aluminio. Esta exposición grave a los humos de plásticos y otros polímeros generan enfermedades respiratorias en niños y adultos que son difíciles de revertir.

​​

​​El Partido de Bahía Blanca no es la excepción. Con una población que se proyecta hacia los 350.000 habitantes y una cantidad creciente de industrias de gran envergadura, este polo generador de RAEE (uno de los más grandes de todo el sur argentino) se convierte en cabecera de una amplia región que se apoya en ella. La necesidad de contar en esta ciudad con un Programa de Gestión Integral de RAEE resulta imperiosa. La experiencia previa de la implementación del programa “Tecnoplanta” sumada a la sanción de normativa provincial y municipal que regulan actualmente la materia, hacen imprescindible la puesta en marcha en el corto plazo de las herramientas que permitan gestionar de una manera amigable con el medio ambiente esta importante corriente de desechos.